En resumen: ¿qué buffet elegir para una boda?
El buffet es la fórmula más flexible para el banquete de boda: cada invitado se compone su plato según sus gustos, su dieta y su apetito. Existen cuatro grandes formatos: el buffet frío tipo cóctel, el buffet que se toma sentado en la mesa, el buffet caliente (ideal en invierno) y el buffet de postres (piezas individuales o fuente de chocolate). En cuanto al presupuesto, calcula unos 35 a 70 € por persona para una fórmula de cóctel + buffet con servicio incluido: son cifras del mercado francés y sirven solo como orientación.
- El más habitual: el cóctel frío, variado y muy sociable.
- El más cómodo: el buffet que se toma en la mesa, que mantiene a todo el mundo sentado.
- Para una boda de invierno: el buffet caliente.
- El imprescindible del final de noche: el buffet de postres, con piezas individuales fáciles de coger y fuente de chocolate.
¿Estáis metidos de lleno en la organización del día más bonito de vuestra vida?
Cada detalle cuenta y merece vuestra atención.
Entre las etapas que no conviene pasar por alto están el cóctel de bienvenida, el primer baile y, cómo no, el banquete.
Hay quien opta por un menú servido en mesa por camareros, pero cada vez son más los que se decantan por el buffet: una alternativa que ha convencido a un montón de recién casados.
Ahora bien, cuando uno no está familiarizado con el formato, montar un buffet puede parecer complicado.
En este artículo te contamos nuestras ideas y consejos para un buffet con el que tus invitados se queden encantados.
El buffet de boda: el banquete que triunfa
Organizar una comida para diez, o para cien, personas puede ser un verdadero quebradero de cabeza.
Entre las distintas dietas y las preferencias personales, a veces resulta imposible dar con el menú que contente a todo el mundo.
Aquí el buffet es la solución ideal: te permite ofrecer una variedad enorme para que familia y amigos disfruten de una comida rica de verdad.
Además de esa variedad que hará las delicias de tus invitados, el buffet permite que cada uno coma según su apetito.
Al contrario que el menú único, en el que a cada comensal se le sirve una ración cuyo tamaño no siempre puede elegir —sobre todo en las bodas que ofrecen un solo menú—, el buffet permite comer a gusto de cada cual.
Por último, si el buffet sigue convenciendo a tantas parejas, es también por lo que cuesta.
Comparado con el menú único, suele salir más barato; un criterio nada menor teniendo en cuenta el presupuesto que implica un evento así.

Apuesta por un buffet frío tipo cóctel para conquistar a tus invitados
Cuando eliges un buffet frío, la opción por la que se deciden muchísimas parejas, se te abren un montón de posibilidades.
Si eres de los que cuidan hasta el último detalle, puedes armonizar el buffet con la temática de tu boda.
¿Has elegido un estilo campestre?
Ofrece aperitivos con setas y con otras verduras que peguen con la idea.
Un cóctel a base de aperitivos
El menú de tu buffet frío puede incluir un sinfín de piezas distintas para responder a los gustos de cada uno.
Entre las recetas que siempre funcionan: las brochetas de tomate y mozzarella, las tostas de salmón, los bocaditos de queso, los vasitos de langostino, el foie, las terrinas o el hojaldre en todas sus versiones.
Ofreciendo un conjunto variado de ideas, cada invitado encontrará lo suyo y disfrutará picoteando de las recetas que más le atraigan.
Un buffet que se toma en la mesa
Dentro del buffet frío tienes varias opciones.
Tus invitados pueden servirse y comer de pie para seguir con la fiesta, o bien puede haber comida en mesa.
En este último caso, lo habitual es ir llamando a las mesas de una en una para que pasen a servirse.
Entonces el buffet frío puede incluir platos fríos más contundentes que completen los aperitivos, como ensaladas o carnes frías (asados, jamón y otros embutidos).
Un buffet caliente: ideal para las bodas de invierno
El buffet frío es la opción preferida por muchas parejas, pero también se puede servir caliente.
Este tipo de banquete puede ofrecer platos calientes, ya sea en raciones individuales —lo que permite más variedad— o en fuentes grandes para compartir entre los comensales.
Lo más frecuente es reservar el buffet de cocina caliente para las bodas de invierno.
Con una buena selección de platos calientes, que recuerden al confort de casa pese al frío de la calle, tus invitados quedarán encantados.
En este caso, lo habitual es ir a servirse al buffet y volver a la mesa a comer, más cómodamente instalados.
Tanto si el buffet es frío como caliente, no te olvides de prever pan, que lo acompaña a la perfección.
Para los platos y también para el queso (de cabra, de vaca o el que sea), puedes adaptar los tipos de pan y ofrecer variedad: pan de nueces, de cereales, etc.
Presenta los postres también en buffet
Ya te has ocupado del plato principal; ahora, al postre.
¿Quieres salirte de la tarta nupcial de siempre, elegante pero clásica?
Tu catering puede proponerte también una alternativa dulce para el buffet, con la que presentar postres muy distintos.
Igual que en la versión salada, esto te permite contentar a todos tus invitados ofreciéndole a cada uno el toque dulce que más le va.
Para ello tienes varias opciones.
Los postres individuales: prácticos y eficaces
Para seguir ofreciendo un postre en formato tarta, puedes componer tu buffet con distintas piezas de pastelería, de manera que tus invitados elijan las que más les gusten.
Minitartaletas de fruta, bizcochitos, profiteroles, vasitos de mousse de fruta o de chocolate, porciones individuales a elegir…
Hay para todos los gustos.
La fuente de chocolate: éxito asegurado
Si entendemos el buffet como una mesa bien surtida en la que se presentan los manjares de una celebración, nada impide instalar en ella una fuente de chocolate en la que mojar fruta o nubes de azúcar.
Buffet de boda: cuida la decoración
Además de estar rico, el buffet te ofrece muchísimas posibilidades decorativas.
Puedes decorarlo siguiendo la temática de la fiesta para que a tus invitados les entre por los ojos antes de llenarse el estómago.
Lo más habitual es que la decoración del buffet vaya a juego con la del salón: así todo queda perfectamente armonizado y nada parece dejado al azar.
Si tienes previsto cada detalle de tu boda, seguro que sorprendes a unos invitados que no van a olvidar fácilmente un día así.

